jueves, 29 de agosto de 2013

Lo pequeño es bello

Recientemente contactó conmigo una empresa que necesitaba ayuda en la comunicación hacia sus clientes y potenciales clientes. Una pequeña empresa con grandes profesionales que no sabía cómo hacer llegar sus valores a las empresas que prospectaban o no comunicaba acertadamente el resultado de sus acciones a las empresas a las que daban servicio.

Imagen: Depositphotos

Cuando me explicaron a lo que se dedican, cómo lo hacen y los productos que emplean, me encantó la idea de ayudarles, pues vi en ellos Responsabilidad y Diligencia, también Honestidad y Entusiasmo. ¡¿Qué mejores valores puedes buscar en una empresa a la que contratas para resolverte un problema?!

Entonces, ¿Por qué estos Valores no venían reflejados en sus comunicados? Sencillamente, el problema era que se sentían pequeños

Esta empresa se encuentra en un sector en el que la competencia está compuesta casi exclusivamente por grandes grupos empresariales, con muchos años de presencia en el mercado y, sobretodo, recursos (enfocados especialmente en el área del marketing). Y ellos, en contrapartida, con 3 años de existencia y pocos trabajadores, se sentían pequeños y esto los tenía seriamente acomplejados.

Este complejo de inferioridad se reflejaba por ejemplo, en la plantilla de presupuesto que utilizaban hasta el momento:
  • El logotipo de la empresa figuraba, diminuto, en la parte de abajo del documento.
  • No se exponía con claridad la metodología de trabajo empleada: una metodología Artesanal, con un intenso trabajo de campo que incrementaba la eficacia de los productos utilizados.
  • La gráfica que demostraba la mayor eficacia de su producto (un producto ecológico además) con respecto a los productos empleados por la competencia no estaba puesta en valor.

Hicimos un ejercicio para identificar su propuesta de valor y con ello entendieron que ser pequeños es lo mejor que pueden ofrecer a sus clientes.

Jack Ma, Presidente de Alibaba Group, expuso en estos términos su visión de la pequeña empresa, en el APEC SME Summit en Singapur en el 2009: “Una empresa pequeña cuida a su cliente y crece con él. Una empresa pequeña confía en sus empleados y se preocupa por ellos. Una empresa pequeña aprende de su competencia.

Y es que lo pequeño es bello. 

Puedes acceder aquí a la ponencia de Jack Ma: Small is Beautiful 



lunes, 5 de agosto de 2013

Cómo entrenar tu mente para centrar la atención

Cuanto trabajas en una empresa de Telesecretariado, has de ser multitarea dada la esencia de la actividad: atender el teléfono de varias empresas, responder emails para las mismas, organizar citas, resolver incidencias, ayudar en el manejo de comercios online, redactar artículos, etc. Son tantas las potenciales distracciones que si no aplicas unas pautas para centrarte y recuperar el hilo de lo que estabas haciendo, estás perdid@.

Por este motivo, nos hemos interesado por este artículo publicado en www.entrepreneur.com. Nos ha parecido muy interesante para empresari@s de cualquier sector, y como también somos traductores :-) hemos pensado que sería útil compartirlo aquí en castellano. Esperamos que te sea de ayuda.
Puedes acceder al original en inglés en el siguiente enlace: How to Train Your Brain to Stay Focused



Como empresario/a, tienes muchas cosas sobre la mesa. Centrar la atención puede ser difícil con un goteo constante de empleados, clientes, correos electrónicos y llamadas telefónicas exigiendo tu atención. En medio del ruido, comprender las limitaciones de tu cerebro y saber trabajar por encima de ellas puede mejorar la concentración y aumentar tu productividad.

A nuestros cerebros les gusta la distracción, así que el entorno digital actual hace que sea especialmente difícil centrar la atención. "Las distracciones son la señal de que algo ha cambiado", dice David Rock, co-fundador del NeuroLeadership Institute y autor de Your Brain at Work (HarperCollins, 2009). Dice: "Una distracción es un aviso: ‘Presta atención aquí y ahora; esto podría ser peligroso’" La reacción del cerebro es automática y prácticamente imparable.

A pesar de que ser capaz de realizar varias tareas simultáneamente es una habilidad importante, también tiene su lado negativo. "Reduce nuestra inteligencia, reduce literalmente nuestro coeficiente intelectual", indica Rock. "Cometemos errores, omitimos sutiles detalles, perdemos los estribos cuando no debemos o cometemos faltas al escribir".

Para hacer las cosas más difíciles, la distracción sienta muy bien. "Tu cerebro se ilumina y celebra estar en modo multitarea", dice Rock, lo que significa que obtienes una subida emocional cuando estás haciendo un montón de cosas a la vez.

En el fondo, no se trata de estar en constante atención, pero sí de estar un corto período de tiempo cada día sin distracciones. "Veinte minutos al día de atención máxima puede ser determinante", dice Rock.

Prueba estos tres consejos que te ayudarán a estar más centrado y a ser más productivo:

1. Primero, el trabajo creativo. Por lo general, hacemos primero el trabajo fácil hasta llegar a las tareas más difíciles. Esta secuencia drena tu energía y disminuye tu concentración. "Una hora después de iniciar tu trabajo tienes una capacidad mucho menor que al inicio de la jornada". "Cada decisión que tomamos cansa la mente".
Con el fin de concentrarnos de forma eficaz hay que invertir el orden. Marca las tareas que requieren creatividad o concentración para realizarlas a primera hora de la mañana, y más adelante en el día pasa a un trabajo más fácil, como borrar correos electrónicos o programar reuniones.

2. Distribuye tu tiempo de forma deliberada. Mediante el estudio de miles de personas, Rock se dio cuenta de que realmente estamos completamente concentrados un promedio de tan solo seis horas a la semana. “Tienes que ser realmente cuidados@ con lo que programas para esas horas", explica.
La mayoría de la gente tiene mayor facilidad de concentración a primera hora de la mañana o a última de la noche, y los estudios de Rock muestran que el 90 por ciento de la gente piensa con mayor claridad fuera de la oficina. Ten en cuenta dónde y cuándo te concentras mejor para poder programar tus tareas más difíciles en esos momentos.

3. Entrena tu mente como un músculo. Cuando la multitarea es lo habitual, el cerebro se adapta rápidamente. Cuando la distracción se convierte en un hábito, pierdes la capacidad de concentración. "Hemos entrenado a nuestros cerebros a estar distraídos".
Ejercita tu concentración desconectando de todas las distracciones y dedica tu atención a una sola tarea. Comienza con poco, quizás cinco minutos al día, y ve aumentando estos tramos de tiempo. Si notas que tu mente se distrae, es tan fácil como volver a la tarea en cuestión. "Es como ponerse en forma, hay que trabajar el músculo de la concentración."